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Balcones y plantas

Un rincón de hierbas junto a la ventana

Un pequeño rincón de aromáticas funciona mejor con dos plantas que utilizas que con seis macetas elegidas por su aspecto. Empieza por la luz disponible y por lo que cocinas habitualmente.

Albahaca verde en una maceta pequeña

El alféizar decide parte de la elección

Observa cuánta luz recibe la ventana y durante cuánto tiempo hay sol directo. Una cocina luminosa para las personas puede ofrecer poca luz a una planta situada lejos del cristal. Evita rincones tapados por cortinas y comprueba que las hojas no queden contra una superficie excesivamente caliente o fría.

Busca las necesidades de cada especie antes de agruparla. La albahaca, el tomillo y el perejil no son intercambiables en cuanto a humedad, desarrollo o tolerancia al ambiente. Un recipiente conjunto resulta atractivo, pero dificulta cambiar de sitio o regar por separado cuando las plantas necesitan cosas distintas.

Compra pensando en la cosecha pequeña

Una maceta de aromática puede proporcionar unas hojas para terminar un plato sin convertirse en una fuente ilimitada de ingredientes. No elimines de golpe la mayor parte del follaje. Aprende dónde cortar la especie elegida y permite que conserve suficiente crecimiento para recuperarse entre cosechas.

Las plantas vendidas para consumo inmediato no siempre llegan preparadas para vivir meses en el mismo recipiente. Comprueba si hay muchas plantas apretadas, raíces sin espacio o sustrato que se seca enseguida. Cuando haga falta dividir o trasplantar, sigue una guía específica en vez de separar raíces delicadas sin criterio.

Haz que regar sea sencillo

Utiliza macetas con drenaje y platos que puedas vaciar. Revisa la humedad antes de añadir agua y retira el exceso recogido. Las corrientes del radiador, el calor de la cocina y los cambios de estación alteran el secado; una alarma semanal sirve como recordatorio para mirar, no como orden automática de regar.

Mantén las hojas alejadas de productos de limpieza, salpicaduras de grasa y zonas donde caigan alimentos crudos. Una bandeja lavable facilita limpiar el alféizar, pero no debe convertirse en una piscina permanente bajo todas las macetas.

Ajusta el rincón con el tiempo

Si el crecimiento se alarga hacia la ventana o pierde vigor, revisa primero luz y cuidados antes de añadir fertilizante. Sigue las instrucciones adecuadas para plantas comestibles. En una ventana poco favorable, quizá convenga cultivar solo durante la época más luminosa.

Referencias para ampliar información:

RHS: Houseplants